- Pérdida de color: La vibrante coloración azul y roja se desvanece, lo que a menudo hace que el pez luzca pálido.
- Aletas curvadas o dañadas: Las aletas pueden parecer deshilachadas o curvadas.
- Letargia: Los peces infectados pueden volverse más lentos y nadar con menos actividad.
- Quistes o manchas blancas: Pueden aparecer pequeños quistes blancos, generalmente en la piel, que pueden provocar el deterioro del cuerpo del pez.
- Pérdida de apetito: Los peces infectados a menudo dejan de comer, lo que puede provocar un mayor debilitamiento.

Causas:
La enfermedad del neón es causada por un parásito llamado Pleistophora hyphessobryconis, que infecta los músculos y tejidos del pez. Esta enfermedad es altamente contagiosa, por lo que si tiene otros tetras o especies relacionadas en el acuario, también podrían infectarse.
Tratamiento:
Desafortunadamente, no existe una cura conocida para la enfermedad del neón. El mejor curso de acción es poner en cuarentena a los peces infectados para evitar que la enfermedad se propague a otros. Los peces infectados deben ser sacrificados para evitar un sufrimiento prolongado y evitar que se contagien los peces sanos. Además, se debe realizar una limpieza y desinfección exhaustiva del acuario y de cualquier equipo utilizado en el tanque para eliminar el parásito.
Prevención:
- Cuarentena para peces nuevos: Siempre ponga en cuarentena a los peces nuevos durante unas semanas antes de añadirlos a su acuario principal.
- Mantener una buena calidad del agua: Mantener el agua limpia, con una filtración adecuada y cambios de agua regulares, ayuda a prevenir muchas enfermedades.
- Evitar la sobrepoblación: El estrés provocado por la sobrepoblación puede debilitar a los peces, haciéndolos más susceptibles a las enfermedades.